domingo, 5 de septiembre de 2010

A tú lado desde el otro lado.


Estamos juntos, pero nos separamos sobre el mismo eje de nuestro mundo llamado tierra. Yo le llamo así, pero no es el mismo que tienes tú. Nos damos a conocer nuestras vidas, pero yo no la vivo contigo cada día , si la Tierra fuera una, si lo viviéramos juntos realmente, si pudiéramos bajar el escalón para estar a tu lado. Solo contigo… pero no. Es imposible, estamos juntos, pero uno al lado de otro sin tocar lo que se llama vida. Estamos juntos, solo por querernos. Pero somos independientes, pensamos diferente, y yo a si te quiero.
Pierdo y no me doy cuenta, que es lo que realmente quiero vivir, si quiero vivir muriéndome a cada segundo con el mal sentimiento que siento. El sentimiento de extrañar, el de preguntarme si todo esto es verdad, o vivir creyendo. Simplemente vivir…
Pero amigo, no te tomes la vida tan enserio, al fin y al cabo nunca salimos vivos de ella.
Sonríete, vive como si estuvieras naciendo, no te quedes ahí muriendo, solo síguete sonriendo.
Yo y tú… lo agradezco, pero como te digo si nada es serio en la vida, ¿porque tengo que quererte enserio?, quisiera no poder concluir nada, para poder sentirme libre de respirar sin saber que la vida sigue aquí. La vida nos observa, nos toca, nos huele, nos mata. Pero debemos tener cuidado con el observar, quítate los lentes de la vida, y respira… que el viento te toque, pero que el pensamiento fluya libremente… eso es. No queremos pensar tanto en sufrimiento o en una ilusión que puede que nos quite el aliento de seguridad. Queremos una verdad conclusa, y una felicidad inmortal. Algo fantástico y real.

Falsedad a la vida, lluvia de lágrimas a la salida.
Realidad conclusa, lágrima moribunda.

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