miércoles, 22 de septiembre de 2010

Tú, mi eternidad.


Increíble sentir tan palpitante el corazón tanto en el miedo como en el amor.
Soñé… me di cuenta de algo especial, algo que eres tú. Quisiera llorar con tanta intensidad, del porque esto me pasa a mi, yo que nunca pensé que pasaría… ni tampoco quería. Pero sí, un sueño bastante cierto, que es lo que pasaría si me dejarías… lloraría sin darme cuenta, aunque no sé si haría algo más para recuperarte… tal vez si. Pero tengo un gran miedo, que es el perderte, que es el amarte. No quise… lo lograste, envolviste mi corazón en suaves palabras y abrazos. Lograste hacerme entender el por qué al mirarte me sentía algo nerviosa. Eras tú, mi gran amor… el primero ,el verdadero. No quiero perderte, no puedo dejarte.
Te escuchare siempre, te apoyare siempre, aunque algunas de tus palabras me hayan herido, ahí estaré presente.
Aunque el viento no sople más la brisa del amor, aunque ya esto se haya acabado, pero yo jamás te abre olvidado.
Simplemente la razón de quererte, hasta de amarte… quisiera saber y estar segura de cada palabra, pero enamorarse no es lo seguro, el enamorarse es la inseguridad que te da la vida a los pasos del tiempo. La seguridad del amor está en la mirada que te da una sonrisa. Alegria, felicidad, todo un comienzo, por favor no lleguemos al final aún.
Te pido un deseo , ya que tu eres un sueño. Confía en la sinceridad, que jamás creas poder olvidar. Solo aprendamos a amar.
Te doy una promesa, ya que podrías ser mi juramente eterno. Recordare con gran alegría la vida, aquello que es el momento. Jamás me arrepentiré de estar contigo, jamás llorare por ti una vida entera, solo sonreiré todo lo que me queda en recuerdos.
La eternidad no es el vivir para siempre es el morir sonriendo.

viernes, 10 de septiembre de 2010


No sé qué pensar, si solamente pienso en más ilusiones.
Algo que no se concluye, algo como la vida misma.
Estoy aburrida de tanta falsedad, de tanto frio y calor a la vez, de tan poca verdad y de un sufrimiento incapaz de echar para atrás. El extrañar… el querer de verdad, el ser sincera con lo que uno quiere, pero me voy del contexto de lo que es amar. Ya no me queda más que pensar, que solo extrañar, y el cuestionarme con los porque. Quisiera poder sentir nuevamente esa seguridad, esa alegría y la vida. Pero no… un simple capricho todo lo puede arruinar, de verdad hoy ya no quiero más…
Por fin podemos llorar, ante los pies del viento, que vuela en el cielo sus sentimientos.
No puedo pensar en algo más, es el temor a enamorarme, es el temor de encontrarme con el sentimiento más odiado que hay. Amor en sí , tan dulce y tan amargo que es… con los pasos del tiempo que se va dando, el dulce de todos los días se va volviendo amargo pero necesario. Solo queda pensar en querer y no comprometerse con la vida, si total nunca salimos vivos de ella.
Yo quiero mi vida, pero mucho no lo tomo enserio… si fuera así viviría sufriendo.
Pienso… tan poco duró, y tanto que disfrutamos. Es el precio del valor. Que ningún necio confunda el valor y el precio, pero el normal confunde el amor con el amar. Quisiera saber el porqué todo termina, y el porqué todo tiene su momento. Otra vez… me cuestiono.
Quisiera saber porque te quiero tanto, si aún no te conozco demasiado, si ya esto está terminando… tan poco nos costó sacarle la envoltura a nuestro dulce del amor, tan poco duro el dulce sabor de esa pasión, ahora sufro el costo de lo amargo, y tanto que durara en olvidar todo ese sabor dulce que quedo… pero con el sufrimiento del pasado, que me quedo en el presente, y sé que lo recordare en el futuro.

Adiós a ti y a los sentimientos. You´re the only exception.

domingo, 5 de septiembre de 2010

A tú lado desde el otro lado.


Estamos juntos, pero nos separamos sobre el mismo eje de nuestro mundo llamado tierra. Yo le llamo así, pero no es el mismo que tienes tú. Nos damos a conocer nuestras vidas, pero yo no la vivo contigo cada día , si la Tierra fuera una, si lo viviéramos juntos realmente, si pudiéramos bajar el escalón para estar a tu lado. Solo contigo… pero no. Es imposible, estamos juntos, pero uno al lado de otro sin tocar lo que se llama vida. Estamos juntos, solo por querernos. Pero somos independientes, pensamos diferente, y yo a si te quiero.
Pierdo y no me doy cuenta, que es lo que realmente quiero vivir, si quiero vivir muriéndome a cada segundo con el mal sentimiento que siento. El sentimiento de extrañar, el de preguntarme si todo esto es verdad, o vivir creyendo. Simplemente vivir…
Pero amigo, no te tomes la vida tan enserio, al fin y al cabo nunca salimos vivos de ella.
Sonríete, vive como si estuvieras naciendo, no te quedes ahí muriendo, solo síguete sonriendo.
Yo y tú… lo agradezco, pero como te digo si nada es serio en la vida, ¿porque tengo que quererte enserio?, quisiera no poder concluir nada, para poder sentirme libre de respirar sin saber que la vida sigue aquí. La vida nos observa, nos toca, nos huele, nos mata. Pero debemos tener cuidado con el observar, quítate los lentes de la vida, y respira… que el viento te toque, pero que el pensamiento fluya libremente… eso es. No queremos pensar tanto en sufrimiento o en una ilusión que puede que nos quite el aliento de seguridad. Queremos una verdad conclusa, y una felicidad inmortal. Algo fantástico y real.

Falsedad a la vida, lluvia de lágrimas a la salida.
Realidad conclusa, lágrima moribunda.