
Querida Kitty:
Mi vida demostró una realidad dura, pero la viví con la alegría de la una fantasía. Supe cual era el valor de mi esperanza, cuando morir era la verdad, pero sonreí con mi esperanza que tenía guardada, que aquella yo le llamaba libertad. Tal vez mi vida fue una injusticia, pero fue algo real. Las Hojas de kitty tienen paciencia, al igual que mi espera, que se me hizo eterna.
Un paso a la libertad.
tuya , Ana.
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