La Valentía de los sueños.
Un niño llamado Jack, huérfano y audaz. Vivía vagando por un pequeño pueblo llamado Alfan en los años 30 , su única fuerza era encontrar un tesoro, un gran tesoro, o algo parecido. Algo que él consideraba un TESEORO, un verdadero tesoro. Una familia, su familia… pero él savia que algún día los conocería y podría decir por primera vez esa palabra… de gran significado, mamá. Otro de sus sueños era con tener un barco, como los piratas, y viajar atreves del mundo cruzando océanos, ir con su bote y pasar por los ríos, tener una tripulación y que le llamaran Capitán… un sueño de niño,un sueño de fantasía, algo que tu puedes sentir y nada te lo puede arrebatar. ¿Pero quien dijo que los sueños fantásticos no se podían cumplir?, todos podemos cumplir nuestros sueños con la confianza y entusiasmo, Jack no fue un pirata, pero si tuvo su barco. Pero jamás… jamás conoció a su familia, o a una familia para él. Los sueños se pueden cumplir, pero si ese sueño te duele recordarlo o intentarlo, jamás lo podrás cumplir, Jack no compitió con sus sentimientos, no lo logro, pero logro su sueño de fantasía algo que lo hacía sentirse bien en esos momentos de recuerdos borrosos… pero su sueño cumplido lo recuerda con alegría y el sueño roto con Valentía
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